Ir al contenido principal

CUARESMA:Camino de conversión

Cuaresma: CAMINO DE CONVERSIÓN



Es la cuaresma una invitación, que nos hace Cristo, a cambiar de vida. A volvernos sobre nosotros mismos hacia el camino de fe y cruz, es un dejar todo y seguirlo, pero, ¿Dejar que? y ¿Seguirlo a donde?


En principio dejar nuestra comodidad, tibieza,  actitudes meramente mundanas y preocupaciones habituales, volviendo a la casa de nuestro Padre mediante prácticas sencillas como la escucha y el encuentro de Dios al prójimo. Es este un tiempo de conversión para prepararnos a la gran fiesta de la Pascua. Se trata de dejar esa versión que somos para cambiar algo que nos lleve a ser mejores, más santos, más cristianos.

No se trata de dejar nuestros hogares u obligaciones por una vida de plena oración y silencio, es dejar la fatiga, la pereza, el estrés y la monotonía de nuestras vidas para escuchar a Dios. Pensemos que diferente seria madrugar si al hacerlo en vez de pensar en el cansancio, las tareas inconclusas o el solo deber, pensaramos en ofrecerlo a Cristo desde la alegría, cambiaría nuestro despertar y cambiaremos el día de las personas que tenemos cerca, solo iniciando con alegría; Estaríamos viviendo y haciendo lo mismo pero desde un yo diferente. 

¿Seguirlo a donde?

Al desierto. Cuaresma rememora los cuarenta años que el pueblo de Israel pasó en el desierto mientras se encaminaba hacia la tierra prometida, con todo lo que implicó de fatiga, lucha, hambre, sed y cansancio...pero al fin el pueblo elegido gozó de esa tierra maravillosa, que destilaba miel y frutos suculentos.

Seguirlo camino al desierto, dejando atrás todo aquello que nos alejó de Él y caminando con la confianza de seguir sus pasos. 

¡Ánimo, atrevámonos a cambiar nuestra vida!


¿Cómo nos preparamos? 

Cuaresma inicia con Miércoles de Ceniza, "La imposición de las cenizas nos recuerda que nuestra vida en la tierra es pasajera y que nuestra vida definitiva se encuentra en el Cielo". 

Para remarcar la importancia de la confesión en este tiempo de conversión y nueva vida, nos basaremos en Santa Teresa de Avila escritora de "Las Moradas". 

En "Las Moradas" Santa Teresa utiliza elementos cotidianos para explicar y poner en palabras lo que el Espíritu Santo hace surgir en ella, es así que en principio considera como "el Castillo" a nuestra alma, donde habita Dios y donde debemos entrar (si, si, entrar a nosotros mismos) para encontrarnos con Él. En su capítulo segundo remarca la importancia de procurar estar en gracia con Dios cuando se está por iniciar un nuevo camino. Ella dice que en medio de nuestra alma hay una fuente de vida en donde crece un árbol que simboliza nuestra fe; Pero el pecado vuelve esa agua turbia y sucia, si alimentamos nuestra fe de un agua turbia, sus frutos no serán muy buenos, sin embargo si nos encontramos en gracia por medio de una "buena confesión" daremos todos los frutos que el Señor buscaba en nosotros. 

También se ve a la confesión como esa vuelta del hijo pródigo, que deja a su padre por disfrutar de la falsa alegría mundana, y cuando se haya solo y sufriente recuerda que su padre que lo ama, espera en casa, y sufre por ello, vuelve no sin antes pasar por la penitencia, por el dolor que sana, vuelve arrepentido a casa para reconciliarse con su padre, (penitencia y reconciliación). No temamos volver a los brazos de nuestro Padre con un corazón arrepentido, él siempre nos espera. 

Te dejamos un artículo en donde encontrarás una guía para una buena confesión, y te recomendamos que lo realices con calma y paciencia.


Guía para hacer una buena confesión


Tips y recomendaciones para vivir bien este tiempo.  

Las tres prácticas que sugiere el magisterio de la Iglesia son: Ayuno, limosna y oración.


Ayuno 

Ayuno no sólo de comida y bebida,se trata de mirar más allá de una simple privación de algo que nos gusta. Hay que buscar ayunar en principio de cosas malas como  egoísmos, vanidades, orgullos, odios,  perezas, murmuraciones, deseos malos, venganzas, impurezas, iras, envidias, rencores, injusticias, insensibilidad, hacia nosotros y hacia nuestro prójimo. Tratemos de estar más atentos a aquellas cosas que hacemos o decimos, siendo cada día un poco más conscientes.

 También ayuno y abstinencia de cosas buenas y legítimas para reparar nuestros pecados y ofrecerle a Dios un pequeño sacrificio y un acto de amor; un ejemplo sería el ayuno  de música o de redes sociales en nuestro tiempo libre y reemplazarlo por otras cosas que sea del agrado de Dios, como hablar con un amigo que no vemos hace tiempo, o ir a una adoración eucarística para verlo a Él. 

Se trata de poder ofrecer a Dios aquello que queremos para que se haga más su voluntad

"ES PRECISO QUE EL CREZCA Y YO DISMINUYA" Juan 3,30.


Limosna

No sólo se trata de la limosna material de dinero. La limosna tiene que ir más allá: prestar ayuda a quien necesita, enseñar al que no sabe, dar buen consejo al que nos lo pide, compartir alegrías, repartir sonrisa, ofrecer nuestro perdón a quien nos ha ofendido. La limosna es esa disponibilidad a compartir todo, la prontitud a darse a sí mismos. Significa la actitud de apertura y la caridad hacia el otro. Recordemos aquí a san Pablo: “Si repartiese toda mi hacienda...no teniendo caridad, nada me aprovecha” (1 Corintios 13, 3). También san Agustín es muy elocuente cuando escribe: “Si extiendes la mano para dar, pero no tienes misericordia en el corazón, no has hecho nada; en cambio, si tienes misericordia en el corazón, aún cuando no tuvieses nada que dar con tu mano, Dios acepta tu limosna”.


Oración

Si la limosna era apertura al otro, la oración es apertura a Dios. Sin oración, tanto el ayuno como la limosna no se sostendrían; caerían por su propio peso. En la oración, Dios va cambiando nuestro corazón, lo hace más limpio, más comprensivo, más generoso...en una palabra, va transformando nuestras actitudes negativas y creando en nosotros un corazón nuevo y lleno de caridad. La oración es generadora de amor. La oración me induce a conversión interior. La oración es vigorosa promotora de la acción, es decir, me lleva a hacer obras buenas por Dios y por el prójimo. En la oración recuperamos la fuerza para salir victoriosos de las asechanzas y tentaciones del mundo y del demonio.

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL ROSARIO PARA NIÑOS

  El Santo Rosario, es la oración por excelencia de Nuestra madre, es contemplar desde sus ojos la vida y obra de su Hijo, Nuestro Señor, pero a veces esta oración se puede volver un poco tediosa para los pequeños, y suele resultar difícil poder rezarlo en familia, pero no imposible.  Lo ideal es buscar la forma de adaptar la contemplación hacia algo que ellos puedan entender, por ejemplo aquí mismo te adjuntamos un texto adaptado para los más pequeños que intenta resumir la historia del Rosario como así su importancia. "Historia del Rosario para niños"  La Virgen María en el cielo se paseaba muy preocupada por todos sus hijos del mundo. Los veía confundidos, equivocados y hasta alejados de Dios. Cómo misionera por excelencia buscaba una solución. Un buen día mirando hacia la tierra, encontró un fraile llamado Domingo de Guzmán, el fundador de la orden de predicadores o sea los Dominicos y Dominicas. Pero este fraile no podía dormir pensando ...

Homilía 30 de agosto 2020

 Domingo 22° durante el año litúrgico  Lecturas bíblicas para este domingo:  Jeremías 20, 7-9; Salmo 62; Romanos 12, 1-2; Mateo 16, 21-27 “NO SIGAN LA FIGURA DE ESTE TIEMPO"      Este tiempo, que se rige por figuras y símbolos que son señales de la eternidad, debiera elevarnos en espíritu y en afectos hacia Dios. Nuestra religión, que es “a la vez divina y humana, visible y dotada de elementos invisibles, ferviente en la acción y entregada a la contemplación, presente en el mundo y sin embargo, peregrina; y todo esto de suerte que en ella lo humano esté ordenado y subordinado a lo divino, lo visible a lo invisible, la acción a la contemplación y lo presente a la ciudad futura que buscamos” (Cf. Constitución sobre la Liturgia del Concilio Vaticano II, 2), está llena de “figuras de este tiempo”, pero no para gobernarnos por ellas sino para discernir en ellas la Providencia de Dios; por eso cuando nuestros juicios son solamente humanos sin “ordenarse y subordi...