Novena a Santo Domingo de Guzmán
TERCER DÍA
"DOMINGO EN OSMA"
Oración inicial de todos los día:
Dios todopoderoso que hiciste de nuestro Padre Domingo un testimonio vivo de la verdad y del amor, te rogamos nos concedas la gracia y la fuerza de seguir sus caminos, dejándonos guiar por tu sabiduría que viene de lo alto. Haz que por su mediación, sintamos en nosotros la urgencia de anunciar al mundo el Evangelio.
Haznos, Señor, vivir siempre en la esperanza y en la confianza de tu santa voluntad. Por Cristo nuestro Señor. Amén
Domingo en Osma
Su fama llegó a oídos del obispo de Osma, Martín de Bazán, quien le llamó e hizo canónigo regular de su iglesia. Pronto fue nombrado sacristán del Cabildo catedralicio, que entonces era un puesto importante, y más tarde subprior. Ya entonces pasaba los días y las noches en la iglesia dedicado a la oración. Estudiaba y oraba sin cesar. Dice Jordán de Sajonia que estando Domingo en Osma solía orar en el secreto de su cuarto, y mientras oraba no podía contener los gemidos ni los rugidos y gritos que salían de su corazón. En esa oración le dirigía a Dios una súplica especial: que le concediera la caridad verdadera y eficaz para cuidar con interés y velar por la salvación de los hombres.
En Osma trabó una amistad muy profunda con Diego de Acebes, quien -según nos dice Jordán de Sajonia- conocía muy bien la Escritura y poseía un amor tan centrado en Dios que, siguiendo la recomendación de san Pablo (Flp 2,21), sólo buscaba los intereses de Cristo.
Oración final:
Padre Domingo, hombre de Dios,
ayúdame a vivir la medida del amor,
ayúdame a dar la respuesta viva
a la incesante llamada de Jesús. Amén.

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