Novena a Santo Domingo de Guzmán
SÉPTIMO DÍA
"DOMINGO DE GUZMÁN, PREDICADOR DEL ROSARIO"
Dios todopoderoso que hiciste de nuestro Padre Domingo un testimonio vivo de la verdad y del amor, te rogamos nos concedas la gracia y la fuerza de seguir sus caminos, dejándonos guiar por tu sabiduría que viene de lo alto. Haz que por su mediación, sintamos en nosotros la urgencia de anunciar al mundo el Evangelio.
Haznos, Señor, vivir siempre en la esperanza y en la confianza de tu santa voluntad. Por Cristo nuestro Señor. Amén
Domingo de Guzmán, predicador del Rosario
Durante los primeros siglos se rezaban varias oraciones marianas, pero no fue hasta el siglo XIII cuando se dio a conocer el Rosario. Fue de la mano de Domingo de Guzmán, santo y sacerdote español fundador de la Orden de los Predicadores o dominicos.
Santo Domingo se había dirigido al sur de Francia para convertir a los cátaros, que se habían apartado de la Iglesia. En realidad, consiguió convencer a unos pocos por medio de la predicación, la oración y el sacrificio. Fue en 1208 cuando el sacerdote le suplicó ayuda a la Virgen, pues pensaba que había logrado más bien poco y que muchos de sus esfuerzos habían sido en vano.
Según la tradición nos dice que
la Madre de Dios se le apareció sosteniendo un rosario y le enseñó a rezarlo, pidiéndole además que propagara la devoción de este como arma poderosa contra los enemigos de la fe. Domingo salió de allí lleno de celo apostólico y lo predicó con ardor, consiguiendo que muchos cátaros se convirtieran.
El Rosario es para la Orden de Santo Domingo una plegaria que late al ritmo de nuestro carisma definido en cierta manera como"contemplar y dar a los demás el fruto de la contemplación.
La Orden de Predicadores ha querido propagar de modo especial el Santo Rosario a través de los siglos. La piedad popular, en efecto, reconoce en Santo Domingo el "fundador" del Rosario y el arte cristiano así lo representa desde hace siglos recibiendo el Rosario de manos de Santa María Virgen.
Oración final:
Tu que eres modelo de santidad y penitencia, hijo fiel y amante de María, que mereciste que esta gran Señora cobijara en el cielo bajo su manto amoroso a tus hijos, y te entregó el Santo Rosario para ayudar a nuestra salvación, pide por nosotros para que ella sostenga nuestra debilidad para no apartarnos en la tierra de las enseñanzas del Evangelio. Lleguemos bajo su protección al Cielo, para albar a Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Maravilloso,seguimos aprendiendo en oración, amén ❤️
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